Los científicos descubrieron que, comparados con los y las pacientes que no siguieron el programa, el grupo de personas que se beneficiaron de la meditación mostraban reducciones del 23 por ciento en la tasa de mortalidad por cualquier causa, un 30 por ciento en muerte por enfermedad cardiovascular y un 49 por ciento en muerte por cáncer.
Según Robert Schneider, principal autor del estudio que acaba de publicarse en el American Journal of Cardiology, la meditación reduce los riesgos de enfermedad cardiaca y otros trastornos crónicos como hipertensión, tabaquismo, estrés psicológico, hormonal, colesterol dañino y aterosclerosis.
Así, Schneider explica que los efectos de la meditación hacen más lento el proceso de envejecimiento y promueven reducciones a largo plazo en las tasas de mortalidad.
Según los expertos, la meditación trascendental produce un estado de descanso y relajación superior al del sueño profundo y al de otras técnicas de meditación o relajación.
Referencia: http://www.mujereshoy.com/secciones/3084.shtml |